Larva
Cuando todo empieza
Edad orientativa2 a 4 años
ObjetivoFortalecer el vínculo, la seguridad emocional y el comienzo de la cognición social.
Larva es el espacio donde todo comienza. Está pensado para niños y niñas muy pequeños, en los que detectamos señales tempranas de dificultad en la interacción, el juego o la expresión emocional. Observamos, acompañamos, creamos rutinas compartidas y ofrecemos un entorno terapéutico seguro donde puedan emerger la curiosidad, el contacto y el inicio de una comunicación significativa.
Abeja
Construyendo puentes con el otro
Edad orientativa5 a 8 años
ObjetivoPotenciar la empatía, el reconocimiento emocional y el sentido de identidad.
Abeja acompaña un momento clave en el desarrollo social: cuando las niñas y niños comienzan a diferenciarse de los demás, a descubrir el punto de vista del otro, a regularse en relación. Trabajamos a través del juego simbólico, los cuentos, las conversaciones significativas y la escucha activa.
Enjambre
Aprender juntos, sentir en grupo
Edad orientativa8 a 12 años
ObjetivoFomentar habilidades sociales complejas y regulación emocional en grupo.
Enjambre es un programa grupal que ofrece a niños y niñas un espacio protegido para compartir, ensayar, equivocarse y crecer junto a otros. A través de dinámicas colectivas, juegos cooperativos y reflexión conjunta, promovemos la comprensión social, el respeto por la diferencia y la empatía mutua.
Colmena
Ser uno mismo, entre los demás
Edad orientativa12 a 16 años
ObjetivoFortalecer el autoconcepto, la identidad y la toma de perspectiva en la adolescencia.
Colmena está diseñado para adolescentes que necesitan comprenderse, colocarse en el mundo y relacionarse desde un lugar más seguro. Es un espacio donde explorar la propia historia, revisar las relaciones significativas y encontrar formas más sanas de expresión emocional y vinculación.
De colmena a colmena
Cerrar ciclos, abrir caminos
Edad orientativaTransiciones evolutivas o cierre de tratamiento
ObjetivoAcompañar el paso de un proceso terapéutico hacia la autonomía o un nuevo entorno.
Este programa no está ligado a una edad concreta, sino a un momento vital: el tránsito. Puede ser la salida de un proceso terapéutico, un cambio de etapa escolar, una mudanza o cualquier transición que requiera sostén. El objetivo es mantener la vinculación terapéutica mientras se consolida la autonomía del niño o adolescente.